| ¡
ME ENCANTA LA CRISIS !
Se está poniendo de moda el decir que la crisis no es
mala, sino que es una oportunidad, pero, ¿estamos preparados
para eso?
Juan Carlos Gómez, Director Gerente
de Simbiowork.
EL PASADO
En los buenos tiempos muchas empresas han gastado dinero en busca
de unos objetivos intangibles y lejanos, sin plantearse en ningún
momento el actual escenario recesivo de la crisis. ¡Quién
se iba a imaginar este escenario!.
Hemos gastado dinero en proyectos futuros a largo plazo, pensando
que la situación siempre iría igual. No hemos percibido
claramente los pequeños avisos que se han ido produciendo
a lo largo de estos buenos años y sólo nos hemos fijado
en lo positivo de la situación. Claro, ¿quién
quiere fijarse en las señales negativas de un bonito escenario?.
Mejor, nos quedamos con lo bueno del asunto.
Algunos datos que no hemos sabido analizar:
- Algunos casos como por ejemplo, Opening English, Terra, Gescartera,
Forum Filatélico, Afinsa, etc...
- La anterior burbuja de las punto com.
- La entrada del euro y el considerable aumento de los precios
- La facilidad de financiación
- El enriquecimiento rápido y veloz.l
Todas estas señales eran un mal presagio, pero, nadie supo
parar la gran rueda en la que estábamos todos montados.
Eran tan sencillo como darse cuenta que estábamos pagando
mucho dinero por cosas cuyo valor real no era ese que estábamos
pagando. Era tan sencillo como saber que el enriquecimiento rápido
y veloz rompe las reglas más básicas de la economía.
Cuando alguien decidió no pagar más de la cuenta (con
dinero propio o prestado) por algo que no lo valía, todos
los demás hicieron lo mismo y la economía se ha parado.
EL PRESENTE
Ahora, echando la vista atrás, nos damos cuenta que teníamos
nuestro punto de vista alterado por el boyante entorno que nos rodeaba.
Ahora, empezamos a apreciar el verdadero valor de las cosas y vamos
dotándolas de su correspondiente valor económico.
En mi mercado natural que es la consultoría tecnológica
he vivido durante bastante tiempo esta situación, y he podido
ver muy de cerca como las empresas tiraban su dinero en proyectos
tecnológicos sin tener claros los objetivos de estos proyectos.
Sí, muchas empresas han gastado muchos euros en el diseño
y creación de una web, cuando los cálculos más
optimistas indicaban un retorno de la inversión a 10 años
en la buena etapa anterior. El cliente nunca escuchó estas
previsiones y estaba más centrado en lo "bonita que
iba a quedar la web" que en el objetivo para el que se montaba
esa web, que no era otro que conseguir clientes. La justificación
que rondaba en la cabeza del cliente era clara, nuestra web sirve
para crear marca e imagen de una empresa tan potente como la mía
y eso atraerá a los clientes a mi puerta en multitudes.
Y siempre he defendido que para crear marca primero hay que existir,
porque, ¿para qué vale la marca a una empresa que
no existe?. Más bien, en vez de ser una marca, es una lápida.
Ahora tenemos a estas empresas con una muy buena página
web y cero clientes. Ahora me llaman para reorientar la estrategia
de la empresa y establecer unos objetivos reales. Ha llegado el
momento de hacer las cosas bien y por eso me encanta la crisis.
En otros casos aún peores, atiendo a clientes que a la hora
de comprar un software de gestión empresarial, se movieron
por criterios que nada tenían que ver con la utilidad, eficacia
y bajo coste de la solución. Lógicamente hoy en día
se encuentran negociando los elevados costes de mantenimiento y
eso hace que el servicio del proveedor no sea el adecuado, lo que
a su vez implica que los beneficios de comprar ese software de gestión
puede que nunca se alcancen.
Siempre he pensado que la herramienta, en este caso, el software
de gestión debería ser lo más barato posible,
incluso gratis, y por lo que hay que pagar es por el servicio de
adaptación del software a la empresa y por mejorar la organización
de la empresa usando esa herramienta (que entre otras cosas para
eso se compró).
Realmente un software de gestión que no va acompañado
de un servicio de consultoría y mantenimiento es en definitiva
un programa para sacar facturas. Y de esos hay millones en el mercado.
¿Porqué no usar el que es gratis?. Total, si lo único
para lo que se va a usar el programa es para sacar facturas, pues
cuanto más barato, mejor.
Ahora, si lo que queremos es un software de gestión que
realmente nos ayude a mejorar la empresa, pues lógicamente
debería elegir la mejor opción. Que tenga tal o cuales
funciones, que su servicio de mantenimiento sea eficiente, que disponga
de un trato totalmente personalizado, que no sea caro, etc...
Y la pregunta del millón. ¿Porqué no empezar
con el gratis, y si me gusta, lo veo fácil y me atienden
correctamente pues contrato el servicio de consultoría y
mantenimiento para ya empezar a realmente intentar mejorar la empresa?.
Esto es una estrategia útil, eficaz y de bajo coste, válida
para épocas de crisis y es la que ahora demandan mis clientes.
Por eso me encanta la crisis.
Cambiemos de tema. En la época buena, había tantos
productos y tanta información y dinero gastado en publicidad
que en ningún momento hemos podido apreciar las diferencias
entre tantos productos. Total, si mi cuenta de resultados es muy
positiva, no me fijo tanto en esos detalles que marcan la diferencia
y compro cualquier cosa.
EL FUTURO
Ahora, mis clientes más previsores, se frotan las manos
y esperan las migajas que va soltando la competencia por no haber
hecho las cosas bien. Y como me dicen ellos: "con tantas migajas
hacemos pan todos los meses". De hecho, el caso más
positivo que tenemos en SimbioWork, es una empresa del sector de
la construcción que el pasado mes de Febrero del 2009 ha
facturado más que en cualquier mes de sus anteriores 6 años
de existencia, en facturas de cobro asegurado. Evidentemente no
es casualidad. Este cliente cuenta con una organización muy
buena y de bajo coste, y eso le ha permitido estar preparado para
estos momentos. Ahora está recogiendo el fruto de su trabajo.
Y nos agradece el haber implantado correctamente ese software de
gestión.
Claro, y me encanta la crisis, porque hace que las empresas tecnológicas
innoven e inventen más deprisa y orientadas a un mundo en
crisis. Y eso es muy bueno para mis clientes, ya que tienen mejores
opciones.
Inteligencia artificial aplicada a la gestión empresarial,
agentes semánticos para interrelacionar la información,
páginas web de bajo coste y sin mantenimiento, optimización
de los servicios de mantenimiento informático, etc... hacen
que el panorama tecnológico cambie a la velocidad del rayo.
Y eso es bueno para mis clientes.
Y por eso me encanta la crisis.
Y es una oportunidad única.
He intentado en este artículo demostrar cómo podemos
convertir una situación aparentemente negativa en algo positivo,
y he intentado explicarlo con ejemplos sacados de mi propia experiencia.
Hay más ejemplos claros, como empresas de compra venta de
artículos de segunda mano, pero lo más importante
es que siempre, siempre hay una nueva forma de ver las cosas y actuar
en consecuencia. De esta forma usted también podrá
decir... ¡Me encanta la crisis! |